El Teide, con 3.715 metros de altitud, es el pico más alto de España y uno de los volcanes más impresionantes del mundo. Cada año miles de personas visitan el Parque Nacional del Teide para contemplar su paisaje volcánico, recorrer sus senderos o intentar alcanzar su famosa cumbre.
Sin embargo, la historia de quienes han subido al Teide no siempre se ha contado completa. Durante mucho tiempo, los relatos sobre exploraciones y ascensiones al volcán han estado protagonizados principalmente por científicos, naturalistas y viajeros masculinos.
Pero esa no es toda la historia.
ÍNDICE DE CONTENIDOS
- El Teide y las primeras expediciones científicas
- Mrs. Hammond: una de las primeras mujeres en la cumbre del Teide
- Olivia Stone y los relatos de viaje del siglo XIX
- Esmeralda Cervantes: la primera española que escribió sobre subir al Teide
- Ciencia y astronomía en las cumbres de Tenerife
- Mujeres canarias en las excursiones al Teide
- Una historia del Teide todavía por descubrir
Desde hace más de dos siglos, mujeres viajeras, científicas y también mujeres canarias han alcanzado la cima del Teide. Algunas dejaron testimonios escritos de sus ascensiones; otras aparecen mencionadas en crónicas y periódicos de la época. Muchas más, sin embargo, quedaron fuera de los relatos oficiales.
Recuperar estas historias permite ampliar la mirada sobre la historia del Teide y entender mejor la relación que distintas generaciones de personas han tenido con la montaña más alta de España.
El Teide y las primeras expediciones científicas
Durante el siglo XIX, el Teide se convirtió en un destino habitual para científicos y viajeros europeos interesados en estudiar el origen volcánico de las Islas Canarias, la flora de alta montaña o la observación astronómica.
Subir al Teide en aquella época era una auténtica expedición. Los viajeros solían partir desde localidades como La Orotava, atravesaban caminos de montaña durante horas y pasaban la noche en refugios o al aire libre antes de intentar alcanzar la cumbre al amanecer.
Aunque la mayoría de estas expediciones estaban lideradas por hombres, diversas fuentes históricas muestran que algunas mujeres también participaron en estas ascensiones, en ocasiones formando parte de viajes científicos y en otras simplemente movidas por la curiosidad y el deseo de explorar.
Mrs. Hammond: una de las primeras mujeres en la cumbre del Teide
Una de las historias más antiguas documentadas es la de Mrs. Hammond, una viajera escocesa que alcanzó la cima del Teide el 18 de mayo de 1815.
Su ascensión aparece mencionada en las crónicas de la expedición científica del geólogo alemán Leopold von Buch, que en aquel momento se encontraba estudiando el origen volcánico del archipiélago canario.
En una época en la que la exploración científica y el montañismo estaban prácticamente reservados a los hombres, la presencia de Mrs. Hammond en aquella expedición la convierte en la primera mujer extranjera documentada que alcanzó la cumbre del Teide.
Su historia es uno de los primeros testimonios de la relación entre las mujeres viajeras del siglo XIX y la montaña más alta de Canarias.
Olivia Stone y los relatos de viaje del siglo XIX
Décadas después de aquella ascensión pionera, otras viajeras continuaron dejando constancia escrita de sus experiencias en el Teide.
Una de las más conocidas fue la escritora irlandesa Olivia Stone, que visitó Tenerife en 1883 durante un largo viaje por el archipiélago.
Su ascensión al volcán quedó recogida en el libro Tenerife and Its Six Satellites, considerado uno de los testimonios más completos sobre la isla y sobre la experiencia de subir al Teide en el siglo XIX.
Stone describe con detalle el paisaje volcánico, el esfuerzo físico de la subida y la emoción de alcanzar la cumbre al amanecer. Su obra se convirtió en una referencia para viajeros europeos interesados en conocer Tenerife y su volcán más famoso.
Esmeralda Cervantes: la primera española que escribió sobre subir al Teide
Otra figura destacada es la arpista catalana Clotilde Cerdà, conocida artísticamente como Esmeralda Cervantes.
Durante su estancia en Tenerife en 1884 decidió subir al Teide, una experiencia que posteriormente relató en la revista La Ilustración de la Mujer.
Su texto es especialmente relevante porque se considera el primer relato publicado por una mujer española sobre la ascensión al Teide. En él describe tanto el paisaje volcánico como las sensaciones de la subida, transmitiendo la fascinación que la montaña despertaba entre los viajeros del siglo XIX.
Ciencia y astronomía en las cumbres de Tenerife
La historia científica del Teide también incluye la presencia de mujeres vinculadas a las primeras expediciones astronómicas realizadas en las cumbres de Tenerife.
Una de ellas fue Jessie Duncan Smyth, que acompañó al astrónomo Charles Piazzi Smyth durante su famosa expedición al Teide en 1856.
Esta expedición es considerada pionera en la astronomía de alta montaña, ya que demostró que observar el cielo desde altitudes elevadas permitía reducir los efectos de la atmósfera terrestre.
Aunque la investigación científica estaba formalmente dirigida por Smyth, la presencia de Jessie Duncan Smyth refleja el papel que muchas mujeres tuvieron en los entornos científicos de la época, incluso cuando su participación no siempre aparecía plenamente reconocida.
Mujeres canarias en las excursiones al Teide
Las crónicas del siglo XIX también mencionan la participación de mujeres canarias en excursiones al Teide.
En el Diario de Tenerife del 22 de julio de 1890, en un artículo firmado por Ricardo Ruiz y Aguilar, aparecen citadas varias jóvenes que participaron en una excursión al volcán organizada desde La Orotava.
Entre ellas se encuentran las hijas de los marqueses de la Florida y de la Candia:
- Elena, María Candelaria, Elvira y Concha Marina Benítez de Lugo
- Isabel, Laura, Beatriz y Eustaquia Cólogan
También se menciona a las señoritas de Monteverde, posiblemente María del Pilar y Catalina.
Estas referencias constituyen algunas de las pocas menciones documentadas de mujeres canarias que participaron en ascensiones al Teide durante el siglo XIX, lo que muestra hasta qué punto muchas historias quedaron fuera de los relatos históricos.
Las mujeres anónimas de la montaña
Más allá de las viajeras y científicas que aparecen en libros y crónicas, es probable que muchas otras mujeres recorrieran las cumbres del Teide mucho antes de que sus ascensiones quedaran registradas.
Durante siglos, las mujeres de las medianías de Tenerife transitaron por los caminos de alta montaña como parte de su vida cotidiana. Sus desplazamientos estaban vinculados a la agricultura, la ganadería o el transporte de mercancías entre distintas zonas de la isla.
Aunque sus nombres no quedaron recogidos en los relatos de viajeros o científicos, su relación con la montaña forma parte de la memoria histórica del territorio.
Una historia del Teide todavía por descubrir
La historia del Teide es también la historia de quienes lo han explorado, estudiado y recorrido a lo largo del tiempo.
Durante mucho tiempo, la memoria de estas ascensiones se centró casi exclusivamente en los grandes exploradores y científicos. Sin embargo, las crónicas, los libros de viaje y los archivos históricos muestran que las mujeres también formaron parte de esa historia.
Desde viajeras europeas del siglo XIX hasta mujeres canarias que conocían los caminos de la montaña por experiencia propia, muchas de ellas alcanzaron la cumbre del Teide cuando hacerlo requería determinación, curiosidad y espíritu de aventura.
Hoy, recuperar sus historias permite comprender mejor la riqueza cultural e histórica que rodea al volcán más emblemático de Canarias.
¡Tod@s somos #Teidelover!








